Crónica: De la caída del ladrillo a las luchas por la democracia en la ciudad

Posted on diciembre 16, 2013

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El libro Paisajes Devastados recoge, entre otras aportaciones, la investigación que el Grupo de Estudios Metropolitanos A Zofra realizó sobre el último ciclo de acumulación capitalista -o lo que es lo mismo, los años del boom inmobiliario- y sus consecuencias en Zaragoza. Teníamos nuestras dudas sobre lo que suponía presentar un libro dos años después de haberlo escrito, con todo lo que han avanzado las luchas del 99% y también los ataques del 1%. Se respira por todas partes que el escenario se ha reconfigurado. Pero quizá no tanto.

Presentar Paisajes Devastados en 2013 es lo mejor que podría pasarnos, porque reconecta con el periodo en que se gestó la miseria que hoy quieren encajarnos. Si de algo adolece nuestra sociedad es de amnesia crónica y este libro puede ser un remedio contra ella. Permite comprender cómo hemos llegado hasta aquí y ver, con la ayuda de la distancia, entre otras cosas, cómo la construcción de un consenso ciudadano desde el poder hizo posible que el pueblo acogiera con alegría despropósitos urbanísticos como la Expo 2008 o el crecimiento desmedido de la ciudad por el sur (esencialmente, Arcosur). Actuaciones gigantescas asociadas al ladrillazo que no solo arruinan el territorio sino que hipotecan la vida de la ciudad y de sus habitantes de forma, de momento, indefinida.

Mapa del crecimiento de Zaragoza

Este libro es también una herramienta para aprender a poner en cuestión las salidas a la crisis que ahora se barajan desde arriba y reforzar las estrategias que surgen desde abajo. La dinámica actual parece seguir siendo la misma: el capital financiero busca nichos de beneficio y las oligarquías locales se pelean entre ellas por ponerle las mejores condiciones posibles a estos capitales para que se decanten por su territorio. Falta un factor para casar la cuenta: esos territorios son habitados por personas, familias, pueblos, barrios, comunidades. Por nosotras. Las ciudades somos sus habitantes, están compuestas por nuestras necesidades y nuestros deseos. Tenemos por delante el reto constituyente, cómo ser agente fuerte de interlocución en estos procesos, para ser capaces de detectar nuevos timos y frenarlos, pero también para intervenir en cualquier decisión que afecte a nuestra calidad de vida.

Es la ciudad el espacio de conflicto contemporáneo por excelencia porque es uno de los espacios en que los capitales financieros pueden obtener actualmente un mayor plusvalor. Al final del ciclo inmobiliario, justo antes del estallido de la crisis hipotecaria, había muchas más personas empleadas que al inicio, además en puestos más precarios. En familias donde se vivía con un salario empezaron a hacer falta dos. Si había mucha más gente produciendo pero los salarios eran iguales o menores, ¿quién se estaba quedando la diferencia?

¿Hemos dicho que de la ciudad obtienen plusvalor? Sí, de la ciudad en sí. Y es que la producción social no puede entenderse solo como la actividad remunerada, el empleo, sino como todo el trabajo que realizamos al margen del mercado pero que es necesario para la reproducción de la propia vida. Este trabajo de cuidados, que permite la propia actividad vital de la sociedad, la que cuida la vida, no solo no está en el centro de la organización de la economía, sino que está relegado a la periferia más invisible. Visto así, ¿de verdad vivíamos tan bien durante la burbuja?

Todas nosotras, no las que escribimos sino todas, estamos aquí para seguir desentrañando 1) qué mecanismos mueven al capital financiero y a las oligarquías locales, 2) cómo sus decisiones y acciones nos afectan y 3) qué estrategias tenemos para proteger la diversidad en la ciudad, la actividad que produce vidas que merecen la pena ser vividas. Esperamos que Paisajes Devastados sirva para poner en contexto los dos primeros puntos, una primera sutura. El tercero es cosa de todas, ¡y en ello estamos!

Al final de la presentación lanzamos algunas preguntas que también nos parece interesante proponer aquí:

  • ¿Hacia dónde vamos? ¿Cómo imaginamos la situación dentro de cinco años en el peor y en el mejor de los casos?
  • ¿Qué hacemos con las casas vacías?
  • ¿Cómo imaginamos la ciudad sin la factoría Opel, que podría cerrar tal y como la conocemos en un futuro no muy lejano?
  • ¿Cómo serán nuestras vidas sin un empleo garantizado? ¿Y las de aquellas familias en las que no haya ningún miembro empleado por el mercado de trabajo?
  • ¿Qué repercusiones tendrán todos estos cambios en las labores de cuidado?
  • ¿Cómo se va a gestionar el disenso? ¿Qué oportunidades abre el descontento social?
  • ¿Cómo imaginamos los comunes democráticos? ¿Cómo construimos una democracia verdadera?

Puedes descargar el libro completo aquí, descargar la investigación de A Zofra aquí o comprar el libro en el Centro Social Librería La Pantera Rossa (San Vicente de Paúl, 28).

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